Quería más y a la vez menos, más adelgazar, y menos talla.
Empece a buscar ese cariño cada noche, besando a cinco chicos en una noche, a tener 50 primeras citas... A buscar que alguien me diera todo durante cinco minutos bajo los efectos del alcohol.
Me sentía "vivo" sabe doctor, hasta que llego un momento en el que ya nada me llenaba.¿Una talla menos?, si nadie se iba a fijar, ¿un beso a media noche? Para qué sí a los cinco minutos se iba a desvanecer...
Hasta que una noche. La menos indicada para cualquier cosa, y las más propicia a la que la magia ocurra... Le conocí. Y poco a poco fue llenando todo aquello que en mi estaba vacío. Era mejor que criticar, mejor que veinte tallas menos, mejor que mil besos de vodka.
Era todo, aceptación, aprobación, sentimiento, lujuria, pasión...
¿Alguna vez ha probado las drogas doctor? Yo si, una de esas noches en las que el vacío era tal, que necesitaba llenarme de emociones vacías disueltas en un cilindro de vidrio. ¿Sabes lo que se siente?
Piense en su mayor trauma, o su mayor complejo, o su mayor temor... PUM se ha ido, no está. Sólo estas tú, perfecto, como en una nube, eres otra puta persona, eres tu súper yo, tu imagen más perfecta, desprendes seguridad mezclada con ganas de sexo a todo momento.
Imagine esa sensación todos los días, a todas horas, sin necesidad de nada, sólo de alguien.
Eso provocaba el en mi doctor, era una puta droga, llenaba todos mis puntos huecos, me hacia ser yo.
Ahora lo ve doctor, entiende el por que de mi estado, creo que estoy loco doctor. Se qué esta con otra persona. Yo y mi maldita habilidad de intuir, y con ello buscar y con ello encontrar. Y aún así le sigo queriendo.
Se qué el piensa que estoy loco, pero no soy un loco, soy un yonki, que va todos los días a buscar su dosis diaria al mismo sitio, aunque su camello ya no para por ahí, si no dos metro por debajo. Por qué así esta esto, dos metros por debajo, mis planes, sus sentimientos, mi alegría.
¿Y qué hago ahora doctor? Yo quiero hacer mi vida, encontrar otra vez a alguien que me sepa drogar en mi justa medida, alguien que quiera drogarme, alguien que... ¡Mierda! Que sea él.
En parte, tengo miedo de volver a drogarme, con cualquier droga, la suya o la de cualquiera, no quiero más droga. Es más, quiero eliminaría de mi organismo, que no quede nada de ella, que ni la recuerde. Aleje esa droga de mi, por que jamás volveré a probarla doctor... No quiero conocer a ningún camello, y no quiero que me ofrezca su droga.
No hay comentarios:
Publicar un comentario