lunes, 22 de agosto de 2011

Parece mentira el poder que tiene una simple foto. El poder de transportarte a épocas pasadas, en las que aún no existías, el poder de empatizar con personas en otra época de su vida.
Parece irreal el poder de encarnación que tienen.
Mujer, 26 años, recién casada con el marido perfecto la casa de sus sueños, con algún que otro desperfecto, pero aun así, una casa vacía esperando ser llena de momentos, que con las ganas de vivir que rebosa, piensa que se le quedará pequeña. Primero uno, dos, tres hijos preciosos, sanos. Una agenda llena de amistades. Una carrera, una oposición, un trabajo fijo, un sustancioso sueldo cada mes...
Parece la vida perfecta para cualquier persona, hombre o mujer, pero pronto, poco a poco todo se acaba desquebrajando, rompiendo, oxidando, quedando atrás.
Me asusta como poco a poco lo que parece una vida perfecta, se vuelve en tu contra, destrozando tus sueños, apagando tus ganas de vivir, cambiando un '' te quiero'' por un grito, un beso por un portazo, una ilusión por una copa, y una sonrisa por un llanto.
No puedo evitar visualizar esas fotos y verme reflejado en ellas.
Mismo patrón, misma ilusión, mismos genes, mismos errores, mismos sueños, mismo... ¿final?...
Me aterrorizo al ver esas fotos, y levantar la vista y ver la diferencia entre la mujer de las fotos, y ver la mujer que se sienta cada día en el sofá a ver la televisión con su paquete de tabaco, esperando algo que tarde o temprano llegará.



miércoles, 17 de agosto de 2011

No tienes que decirlo... no vas a volver... te conozco bien.

lunes, 1 de agosto de 2011


Querido príncipe azul...
¿Dónde te has metido?
Sé que el camino que lleva hacia lo más alto de la más alta torre en la que resido en este momento, es duro, difícil, lleno de peligros, y se con certeza que no es un camino fácil, pero... ¿Tanto se tarda en llegar?
Llevo demasiado tiempo esperándote, y creo que te voy a decir que te des la vuelta, que no me busques, que no vengas a rescatarme.
En mi torre soy feliz, no tengo que aguantar a nadie, y según me han dicho... todos los de tu especie, soléis tener problemas de identidad, poseéis una facilidad impresionante de cambiar de príncipe a reinona con una velocidad que asusta.
He descubierto, que para ser felices, no queréis comer perdices, si no que os coméis a cualquier princesa que se os aparece en el camino.
Querido príncipe azul, te pido que retrocedas, que no vuelvas a buscarme, que aqui servidor va a perder la cordura, la juventud, y la línea esperándote, y para lo que tú me puedes ofrecer, prefiero quedarme sinceramente con cualquiera que pase, que a mi parecer, me va a dar lo mismo que tú, exceptuando los problemas que sueles causar.

Con tu brillante armadura, yo me retoco el tupé, y con tu caballo me voy de compras, y contigo.. se que me voy a amargar, asique prefiero buscar a cualquiera que me alegre la noche o el día, antes que alguien que me amargue la vida, con inseguridades, miedos, berrinches, y demás cosas que posees.



PIER-DE-TÉ