lunes, 1 de agosto de 2011


Querido príncipe azul...
¿Dónde te has metido?
Sé que el camino que lleva hacia lo más alto de la más alta torre en la que resido en este momento, es duro, difícil, lleno de peligros, y se con certeza que no es un camino fácil, pero... ¿Tanto se tarda en llegar?
Llevo demasiado tiempo esperándote, y creo que te voy a decir que te des la vuelta, que no me busques, que no vengas a rescatarme.
En mi torre soy feliz, no tengo que aguantar a nadie, y según me han dicho... todos los de tu especie, soléis tener problemas de identidad, poseéis una facilidad impresionante de cambiar de príncipe a reinona con una velocidad que asusta.
He descubierto, que para ser felices, no queréis comer perdices, si no que os coméis a cualquier princesa que se os aparece en el camino.
Querido príncipe azul, te pido que retrocedas, que no vuelvas a buscarme, que aqui servidor va a perder la cordura, la juventud, y la línea esperándote, y para lo que tú me puedes ofrecer, prefiero quedarme sinceramente con cualquiera que pase, que a mi parecer, me va a dar lo mismo que tú, exceptuando los problemas que sueles causar.

Con tu brillante armadura, yo me retoco el tupé, y con tu caballo me voy de compras, y contigo.. se que me voy a amargar, asique prefiero buscar a cualquiera que me alegre la noche o el día, antes que alguien que me amargue la vida, con inseguridades, miedos, berrinches, y demás cosas que posees.



PIER-DE-TÉ

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