No le prometo una vida fácil a mi lado. Más bien no le prometo nada, no quiero obligarme a cumplir y obligarle a usted a esperar algo...
Más bien se que no le daré una vida fácil, como bien sabe soy una persona indecisa... Y si, en algún momento le podré hacer sufrir por mis tonterías.
No podré darle una vida perfecta hoy, puede que mañana o quizás en un año...
Podré sentir alguna vez celos de mi sombra, podré necesitar demasiado cariño en poco tiempo, y puede que un te quiero al minuto me sepa a poco.
Podrá sentirse agobiado por que estoy demasiado encima suya, pero en el fondo sabe que es por que me preocupo demasiado por usted, por que tengo la absurda necesidad de protegerle y de intentar evitarle cualquier sufrimiento.
Se qué más de una vez tendré miedo de que me abandone y eso hará que tenga ganas de hacerlo más de una vez...
También se qué cada mañana puedo hacerle sentir especial. Puedo despertarle con un besayuno cada mañana y darle las buenas noches como sí mañana uno de los dos no estuviera.
Puedo recordarle cada dos minutos lo que usted vale, y lo importante que es para mi, y si alguna vez llora puedo secarle las lágrimas. Ojalá pudiera evitarle el llanto, pero se que no podré que en cualquier momento usted llorará y, aunque eso me destroce, puedo hacer que esas lágrimas duren poco, y que sus labios se alarguen a la altura de los lóbulos de sus orejas.
Cada noche que usted no duerma estaré yo pendiente por si me necesita, en cualquier momento, a cualquier hora, sabe que puede contar conmigo...
Si usted me deja le cuidaré cada día de mi vida como si fuera el primero y como si fuera el último.
Se qué le haré la persona más feliz del mundo con una pequeña condición. No es gran cosa, pero es algo complicado... Sólo le pido que esté conmigo, no pido para siempre, por un tiempo, un día, un mes, un año, o toda una vida. Usted decide, yo no puedo pedirle nada sólo puedo darle alicientes para que usted quiera compartir conmigo el periodo de su vida que usted decida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario