Cerré los ojos para no verte ir, por dentro sentía como poco a poco te alejabas de mi lado, y la impotencia de no poder hacer nada, me mataba por dentro.
Cuando te fuiste, corrí rápido a donde nadie me pudiese ver, no podia dejar que todos ellos vieran que unas lágrimas delataban que mi orgullo se había ido junto a tí.
Sinceramente creo, que si la vida me concediese un deseo, jamás pediría que vuelvas, es más pediría nunca hubieras aparecido en mi vida, en mis pensamientos, en mis sueños, en mi corazón.
El tiempo que sufrí por tí no me lo devolverá nadie, la autoestima y el orgullo perdidos, jamás los recuperaré.
Lo que más me duele de esto, es que nunca pensaste en como me podía sentir yo, nunca pensaste como lo podría estar pasando, y lo que más me duele es que arrancaste de mí las ganas de seguir buscando(te).
:D.d
No hay comentarios:
Publicar un comentario