Tan solo una mirada, una palabra, un adiós...
La debilidad puede conmigo, es algo incontrolable, quizas solo sea necesidad de cariño, la necesidad de que alguien me diga te quiero.
Mas de mil cogarrillos y mil cubatas en mi cuerpo, no hacen olvidar lo que sucede.
Una ilusión al fin de al cabo.
Pero esa ilusion, es la que consigue hacerme sonrreir aunque sea dos minutos cuando escucho tu voz.
Puede ser una soberana estupidez, que al fin de al cabo lo es, pero quiero seguir con esa estupidez, saber que me puede deparar, y creer que puede ser un final feliz.
Ahora despierto, y todo esto ha pasado.
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